Bienvenidos al Mágico mundo de los escritores de desinterés popular, en este lugar encontraras un compendio de escritos, historias, poemas, canciones, que carecen totalmente de tu interés, sin embargo, esperamos que no las leas nunca, que nos critiques solo por los prejuicios, y que de paso nos hagas famosos para codearnos con gente importante, y podamos cumplir nuestro sueño, vivir como rockstars y morir a los 27 de una sobredosis o a los 33 crucificados

jueves, 29 de noviembre de 2007

Monos idos al cielo

-¡Hey, debe haber un demonio entre nosotros!-, Dijo el gordo, mientras yo seguía mirando televisión. -Tu cabeza colapsará, sólo sal y hazlo-, mi mano no quería soltar el control remoto, sentía ganas de patearle el cráneo hasta reventárselo, sin embargo, le dije,- bueno gordo, lo haré, caminaré hasta encontrarlos, pero no vuelvas a insistir en el tema tu no eres, dios, tampoco un perro tan elegante que cuente historias a diario, como tu amigo ese, con cara de cocker-, su imagen se fue desvaneciendo, mientras preguntaba si los monos se iban al cielo. El gordo es una persona creyente, y siempre ha planteado que todos los seres vivos llegarán alguna vez al paraíso, incluso los monos, que son tan sádicos, no les importa nada, solo comer, sobrevivir y tener sexo, vaya vida, quien los entiende, no tienen proyecciones, ni aspiraciones, viven sólo porque alguien los tiró acá, les gusta bailar, a veces se enamoran, en realidad, no son tan malos, algunos incluso van a la Universidad, yo conozco uno que es Opus Dei, tiene doce hermanos y dos gatos a cuerda, un computador conectado a internet y cinco canarios que cantan todas las mañanas, algo así como “chiu chiu”, siempre nos hemos preguntado que quieren decir, una vez un amigo evangélico planteó que era una secta de transexuales disfrazados de pajaritos amarillos que querían dominar al mundo a través de sus “chius chius”, que contenían mensajes subliminales atroces, desde “golpea a tu hermana con tu juguete” , hasta “orina a tu madre”, yo no le creí, soy un tipo escéptico. Sigo con mi relato, salí y camine 15 cuadras, mis piernas no daban mas, las grasitas adquiridas tapaban mis tiernas arterias, me senté a descansar unos minutos, ¡y cruzando la calle venía ella!, la mona jefa, junto con sus monitos, me acerque y no me miró, siguió su camino, se alejó mucho, aproximadamente tres kilómetros, y corrí, mas rápido que nunca hasta que la alcancé, la abracé tan fuerte que casi la mato por asfixia, los monitos me tomaron y comenzaron a amenazarme con palos, piedras y pistolas a balines compradas en la feria por $1990, uno, el mas grande me dijo que sabia de artes orientales de defensa personal, había vivido siete años en Nepal, en los cuales había sido violado por todos los monjes de la congregación de “hermanas sangrantes de la santísima concepción”, quedé con el anonadado, mi impresión fué tal, que pensé en arrancar por un momento, pero la mona líder seguía ahí mirándome con cara de “porque no me llevas ahora y me alejas de estos monos karatekas”, intenté acercarme a ella, pero el monito oriental me puso la espalda, era más grande que yo, aproximadamente 20 centímetros, debo reconocer que temí, sin embargo, recordé al gordo, que hablaba sobre el demonio que hay entre nosotros, y en ese mismo instante agarré al monito grande por la cintura, lo presioné de manera tal que se dejo llevar por su instinto maternal, y comencé a hacer movimientos pélvicos que menoscababan su dignidad, los hice tantas veces y tan fuerte que no resistió mas y me pidió respeto, me di media vuelta (como Luis Miguel), y me fui con el sol, cuando murió la tarde, no miré más a la mona jefa, me dio un poco de vergüenza, había semi-violado a su monito karateca, no tenía la valentía de enfrentarla. Corrí de vuelta a mi casa lo más rápido que pude, hasta mis arterias pedían que me calmara, pero no las tome en cuenta, entré a mi hogar, me senté frente al televisor, y me di cuenta que había odiado ese día, por lo que, me dispuse a violarlo.

No crean todo lo que digo ni lean todo lo que escribo, solo piensen que el demonio existe y está entre nosotros, y teman, profundamente de los canarios.






===Link pa'l Dick===



Un puerquito chiquitito...

Un cerdito amigo mío se me acerco y me dijo "oye amigo", a lo que yo respondí vigorosamente "¿Que pasa mi cerdito rosadito?", "Es que te quería pedir un favor..." me decía él "...pero me da vergüenza...". "No sientas vergüenza de pedirme nada mi chanchito cochinito, ¡yo soy tu amigo y estoy para resolver todos tus problemas!" dije mientras saltaba de alegría por saber que iba poder ayudar a un querido amigo. "...es que...", "¿Dime puerquito muy bonito?" "...es que te quiero culear... ¿puedo?", "Pero cerdito puerquito, ¿tu sabes lo que eso significa?" pregunte muy preocupado. "si" me dijo el, "es meter mi pene en tu ano" me dijo con mucha vergüenza. "Pero cerdito rechonchito, eso es algo muy feo y sucio, creo que tendré que decirte que no ya que mi anito es virgencito y a mi no van esas cosas" le dije muy apenado al no poder ayudarlo con su problema. "Pero tu me dijiste que me ayudarías en todo" dijo acongojado, "me dijiste que eras mi amigo y que ibas a estar para mi en todo lo que yo quisiera" con mucha pena en su voz. "Pero entiende mi puerco amigo, yo soy macho, igual que tú, y además soy un ratón, ¡me despedazarías!" tuve que decirle la verdad. "¡Pero me dijiste que me ayudarías!" gritó un poquitito desesperado "¡Dijiste que eras mi amigo!" entre sollozos y enojo "¡Dijiste que me lo darías todo!¡Me mentiste!¡No eres mi amigo!" los gritos ya le rompían la garganta. "No digas eso pequeño gran cerdito... pero es que entiende, es mi hoyito privadito no..." "¡No me vengas con esas mierdas!¡Lo que se promete no se quita!" tenia razón cuando dijo eso, así que, como todo buen amigo, hice lo que tenia que hacer, me di media vueltita, pare mi colita, cerré mis ojitos muy cerraditos mientras el cerdito me mojaba con su lengüita el anito, apreté muy pero muy fuertecito los dientes mientras entraba la punta y revente en llantos y sangre y no podía creer lo insoportable de aquel dolor, ¡Oh Dios mío que me esta haciendo! ¡No puedo soportarlo más! ¡ah! "¡Me estas despedazando cerdito hijo de putita!" le grite a duras penas, ya que el dolor no me dejaba hablar, "oh que rico... uh! ah! uh!" solo esos sonidos hacia el cerdito calentoncito. Pero yo no me podía zafar, sentía como los músculos de mi culo cedían y se partían en dos, como mis piernecitas traseras se separaban del resto del cuerpo y dejaba de sentirlas, de poder moverlas....

Pero queridos amiguitos, esta historia tiene un final feliz, para que puedan dormir tranquilos, ya que nuestro querido cerdito amorosito, en su ataque de calentura, termino por partir en dos a su ratifero amigo, así que por fin, luego de 7 horas, pudo descansar eternamente de su dolor... Yupi!


Moraleja: Todos los homosexuales son cerdos gigantes que destruyen a los pequeños niños de 15 años inseguros de su sexualidad que se creen ratones.




===Vistor Q===